Colombia, conflictos actuales

Misael Tirado Acero, académico de la Universidad de Colombia. Fotografía: David Fernández| Gaceta Políticas

Las actividades académicas de la Facultad retomaron su curso con las conferencias especiales de los investigadores colombianos Misael Tirado Acero, de la Universidad de Colombia, y Martha Lucía Bahamón Jara, de la Universidad Militar Nueva Granada, quienes  hablaron sobre temas que aquejan a la sociedad colombiana, como son la trata de personas, pornografía infantil y los procesos de paz.

La trata de personas, de acuerdo con el artículo 3 del Protocolo de Palermo, comprende la captación, transporte, traslado, acogida o recepción de la víctima para la explotación, señaló Tirado, quien resaltó que éste es un problema que no sólo implica cruce de fronteras, ya que también se genera en un mismo territorio.

Explicó que Colombia, como otros países latinoamericanos, ha ratificado en diversas ocasiones tratados y acuerdos internacionales con la finalidad de erradicar esta práctica; sin embargo, la existencia de esta normativa no es garantía de que en la vida cotidiana la trata de personas, el abuso sexual y la pornografía infantil disminuyan.

Precisó que las leyes que castigan a los delincuentes están bien estructuradas, empero, materializarlas a la realidad colombiana es sumamente complejo. Por ejemplo, siguió, en la actualidad, con los dispositivos móviles los adolescentes pueden fotografiar partes de su cuerpo y exhibirlas a través de redes sociales, acción que es cuestionable, pues es necesario preguntarse si esto es o no pornografía.

En ese sentido, abundó el investigador, son fundamentales los aportes de la sociología jurídica al derecho, posibles salidas que permitan mejores políticas públicas, la reconfiguración del patriarcado y el machismo, así como la participación de los medios de comunicación en estos problemas.

Martha Lucía Bahamón Jara. Fotografía: Emanuel Reséndiz| Gaceta Políticas

Otro tema que ha sido parte de la vida cotidiana en país sudamericano es el conflicto armado, especialmente el de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)  y otros grupos guerrilleros, caracterizados por ser violentos y por su lucha constante por territorios. En estos conflictos, comentó la académica Bahamón, hay actores directos e indirectos, cada uno con un objetivo específico. Detalló que éste es uno de los movimientos insurgentes con mayor antigüedad por sus fuentes de financiamiento: la producción y venta de cocaína y marihuana, lo cual explica el porqué se pudo mantener por 53 años.

Añadió que el pasado 24 de noviembre representó el fin de una época sangrienta y la oportunidad del desarrollo de la paz con el acuerdo firmado entre el gobierno colombiano y las FARC; sin embargo, cuestionó si las víctimas tendrán una reparación de daños integral y justicia verdadera. Colombia ahora enfrenta el reto del postconflicto, concluyó.

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