Deuda de la Antropología: conceptualizar el cuerpo que define a la persona

Doctor José Luis Vera. Fotografía: Montserrat Soriano| Gaceta Políticas

“Una deuda que a mi juicio existía era conceptualizar el cuerpo. Abordarlo desde una reflexión que fuera más allá de simplemente describirlo, nombrarlo, clasificarlo”. De esta manera inició el doctor José Luis Vera la conferencia Reflexiones en torno al cuerpo y la Antropología Física, organizada por el Centro de Estudios Antropológicos (CEA) y presentada por el doctor César Villalobos, coordinador del mismo.   

“¿De qué cuerpo estamos hablando?”, se preguntó el exdirector de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (2012-2015), “porque en efecto hay un cuerpo biológico, pero también hay uno que tiene que ver con nuestra existencia, con nuestro ser en el mundo, nuestras motivaciones, nuestros deseos, nuestras intenciones, que son finalmente las que nos hacen personas”.

El reconocido investigador revisó la historia de las nociones del cuerpo en el pensamiento científico, enfatizando la ausencia de una perspectiva que abarque más allá de una condición material. Ante esto, argumentó que si la Antropología Física busca estudiar la variabilidad física de las movilizaciones humanas, es necesario agregar una nueva dimensión al estudio del cuerpo: una que trascienda la noción biomédica tradicional en su campo de estudio.

Para el expositor, el cuerpo, en la Antropología, es un caballero inexistente. Personaje de una novela de Italo Calvino. Un cruzado que es sólo armadura y nada de cuerpo. Incapaz de acceder a la experiencia corporal que define a una persona, sólo vive por la causa de la reconquista de tierra santa. Se trata de una metáfora sobre la cual los estudios de esta disciplina han aportado poca información respecto al sujeto como persona, incluso se corre el riesgo de una insuficiencia de explicación sobre su objeto de estudio.

El expositor insistió en que se construyen significados sobre el cuerpo biológico. Idea que se encuentra expuesta en prácticas cotidianas, como los tatuajes y las cirugías plásticas, o en hechos menos comunes, pero igualmente importantes. Tal es el caso del arte. Estos hechos, señaló, no deben ser ignorados por la Antropología, pues son esenciales para entender las dinámicas de movilidad contemporáneas del ser humano; más bien debería existir un esfuerzo por conciliar en los trabajos ambas concepciones del cuerpo, pues éste es “la encarnación del proceso biocultural”.

Durante las preguntas y respuestas se cuestionó al investigador acerca de la producción reciente de trabajos en la disciplina con el enfoque expuesto durante su conferencia, frente a lo cual destacó la importancia de los jóvenes en la creación de nuevo conocimiento en la Antropología, debido que suelen ser los encargados de realizar el rompimiento de paradigmas en la historia de la ciencia. “Normalmente son ustedes, los jóvenes, quienes al no tener un compromiso intelectual con una tradición anterior, innovan la ciencia. Basta con revisar los títulos de las tesis actuales que se están produciendo”.

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