Espacio en seri: lenguas aisladas y su capacidad comunicativa

Fotografía tomada de Internet

La clasificación de lengua aislada se define como una familia lingüística unimembre, ya que no tiene parentesco demostrable con alguna otra. Entre otras razones, su carácter aislado es una de las dificultades que existen para conocer este tipo de lenguas.

El Seminario de lenguas indígenas ha dado pie a investigaciones que ahondan en estas temáticas, entre las que se encuentra el trabajo de la doctora Carolyn O’Meara. La especialista del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM expuso ante a decenas de alumnos de la Facultad un acercamiento a la lengua aislada cmiique iitom, mejor conocida como seri.

La doctora presentó algunas nociones generales sobre la clasificación de las lenguas aisladas, así como las principales identificadas en México, tales como la p’urhépecha (Michoacán), la umbeyajts (Costa de Oaxaca), cuitlateco (Guerrero) y la seri (Sonora). Los comcaac (forma plural de cmiique) son los hablantes de seri y se localizan en la costa de Sonora. Según el INALI, apuntó O’Meara, esta lengua cuenta con tan sólo 754 hablantes.

Carolyn O’Meara habló acerca de los principales obstáculos en los estudios de lenguas aisladas, en los cuales el más predominante es la falta de datos y/o descripciones estrictos para considerar o no a una de dichas lenguas dentro de ese tipo. También explicó cómo su investigación se sostiene en la premisa de que, pese a que seri es lingüísticamente de familia unimembre, su constitución se debe al contacto e interacción con otros hablantes, cercanos geográficamente, más que por su mera herencia genética.

Asimismo, platicó que, en colaboración con la doctora Asifa Majid, de la Universidad de Radboud, Holanda, desarrolló un exhaustivo trabajo de campo en el espacio seri que posibilitó observar el desarrollo del lenguaje sensorial, que, apuntó, en algunas lenguas es mucho más amplio y rico que en otras (como el español).

Las investigadoras afirman que en seri se emplea en mucho mayor medida el lenguaje olfativo, lo cual hace posible, entre otras cosas, una descripción mucho más profunda de los olores, dotando de relevancia a otros sentidos en la recepción comunicativa.

La doctora mostró algunas de las lenguas en las que recientemente se ha hecho evidente la amplitud de lo que llamó léxico olfativo. Relucieron algunos nombres de lenguas como luwo, kamwe, totonac y, por su puesto, seri.

Así, este proyecto cuestiona no sólo la unilateralidad de algunos trabajos en los que se afirma que los olores son indescriptibles, sino que posibilita considerar otras formas de conocer y comunicar; elementos detonadores de cultura. Esto es de suma importancia si se pretende defender la diversidad cultural, así como efectuar estudios transculturales.

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